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Proponen impuesto para unidades contaminantes

El gravamen a automóviles particulares debe ser acorde al valor, tamaño y emisiones; el objetivo es desincentivar el uso de vehículos, dice Pacchiano.

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Por Fanny Miranda / Ciudadanos en Red

A propuesta del Centro Mario Molina, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) sugerirá a los gobiernos que integran la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) aplicar un impuesto a los automóviles particulares asociado al valor, tamaño y emisiones del vehículo para desincentivar su uso.

“Es bien importante decirlo, la Came hace recomendaciones a las autoridades locales y son ellas las que toman la decisión de implementarlas”, subrayó Rafael Pacchiano, titular de la Semarnat.

En entrevista con MILENIO, el funcionario federal señaló que la aplicación del impuesto, así como la Norma Emergente de Verificación Vehicular que se dará a conocer en los próximos días, son solo dos de 168 medidas que analiza la dependencia en coordinación con el grupo de expertos que asesora a la Came para resolver de fondo la problemática por contaminación en el Valle de México.

“Estamos haciendo evaluaciones técnicas y económicas para ver cuáles son viables, desde un punto de vista económico, para poderlas implementar”, indicó.

En el documento Soluciones de Fondo para Mejorar la Calidad del Aire del Valle de México, publicado ayer, el Centro Mario Molina urge a implementar medidas drásticas, que incluso resulten impopulares, para solucionar simultáneamente la contaminación atmosférica y la congestión vehicular, “pues de otra manera la situación en la Zona Metropolitana continuará empeorando”.

De acuerdo con el estudio, cambiar el patrón de movilidad requerirá del diseño e implementación de políticas públicas para restringir el uso de transporte privado, “incluyendo la eliminación del subsidio implícito con el que es favorecido.

“Debería establecerse, por ejemplo, un precio a los combustibles que refleje los impactos ambientales y en salud que genera su uso; tarifas que desalienten utilizar el automóvil; límites de espacio para estacionamiento; cargos por congestión y un impuesto o tenencia asociados al valor, dimensiones y emisiones del vehículo”.

El Centro Mario Molina sostiene que existen un sinnúmero de casos en el mundo en los que se han implementado esos modelos.

En Santiago de Chile, por ejemplo, se aplica un impuesto ambiental al vehículo, calculado en función de sus emisiones contaminantes y su huella de carbono, “y en la mayoría de los países de Europa el impuesto a los combustibles es tal que desincentiva el uso intensivo del auto y favorece otros medios de transporte”.

Refiere también que en Tokio y Singapur el precio de venta de un automóvil refleja el costo real para la sociedad, por lo que llegan a alcanzar más del doble de su valor comercial.

En Nueva York el costo del estacionamiento es tan alto que desincentiva el uso cotidiano del auto. En Alemania se han implementado Zonas de Baja Emisión con el objetivo de reducir los contaminantes de las fuentes móviles en lugares de alta concentración de población.

El estudio considera que la medida no sería rechazada por la población automovilista, pues “aunque ha sido muy crítica de algunas medidas restrictivas como el Hoy No Circula, no lo ha sido tanto contra la implementación de instrumentos económicos tales como el cobro por el uso de segundos pisos o el pago por verificación”.

 

VERIFICA LA PROFEPA 11 FÁBRICAS

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó 45 visitas de inspección a empresas de jurisdicción federal ubicadas en la Zona Metropolitana del Valle de México para comprobar la reducción de sus emisiones con motivo de la activación de la fase 1 de contingencia ambiental.

Detalló que en los municipios del Estado de México se revisaron cuatro empresas de Tlalnepantla y tres en Ecatepec, además de tres en la delegación Coyoacán y una en Álvaro Obregón, entre otras.

“Al igual que en la activación de la fase 1 por ozono del pasado 14 de mayo de 2016, en todos los casos se observó, por parte de la industria de jurisdicción federal visitada, el cumplimento de las obligaciones establecidas”, aseguró la Profepa en un comunicado.

La dependencia verificó la suspensión de actividades de limpieza y desengrase que utilicen productos orgánicos volátiles y que no cuentan con equipos de control de emisiones, así como la reducción de los contaminantes precursores de ozono y partículas.

Este sábado continuaron con la realización de vistas técnicas a fuentes fijas de jurisdicción federal ubicadas en la Zona Metropolitana de mayor densidad industrial, con el fin de verificar el cumplimento de las obligaciones establecidas en los programas de contingencia ambiental de la Ciudad de México y de los 18 municipios conurbados del Estado de México.

Con información de: Fanny Miranda/México.



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